Andar despacio

13 noviembre 2015 3 Comentarios

Jaume Gurt InfoJobs

Miriam es una mujer inquieta, profesional, ambiciosa, dinámica, extrovertida, joven y con mucha fuerza. Un muy buen perfil para ser comercial. Hace años que está con nosotros y nos conocemos bien. Siempre ha llegado a sus objetivos y es una de las almas de la empresa en la oficina de Madrid.

Desde que ha sido madre, su vida se ha acelerado; hogar, hijo y trabajo, demasiadas cosas para ser una súper mujer. Esta mañana la veo especialmente atareada. La exigencia nos aprieta a todos y no siempre es buena consejera, así que la invito a tener nuestra reunión andando, andando por la calle.

Empezamos a buen ritmo. Cuando uno va acelerado, incluso camina deprisa sin darse cuenta, y en ese caminar la vida a nuestro alrededor desaparece para centrarnos solo en los objetivos o tareas que ocupan nuestra mente.

[Tweet “Cuando uno va acelerado, la vida a nuestro alrededor desaparece”]

Después de unos minutos le pongo la mano en su hombro y empiezo a andar muy despacio, lastrándola, ralentizando sus pasos. El cuerpo empieza a detenerse, la respiración se sincroniza. A nuestro alrededor empieza a aflorar la vida, desde la conciencia de quien va al ritmo de la vida, como si acabásemos de bajarnos del AVE.

La invito a vivir la experiencia de la propia conciencia, a descubrir cuantas cosas suceden mientras andamos. Conciencia para mantener el paso muy lento, para ver la vida ajetreada de los demás.

Con diez minutos basta, una inmensa paz la ha invadido. Todo se detiene. Ahora nuestra conversación sobre los problemas de negocio fluyen, las ideas son claras, las soluciones aparecen. La distancia ha permitido analizar con calma los hechos y encontrar soluciones.

Con diez minutos basta, lo puedes hacer andando, meditando o simplemente sentándote en un banco mirando la gente pasar, lo importante es sincronizar tu respiración con tu momento, y llega LA PAZ.

¿Por qué empujamos a nuestros equipos? ¿Por qué me dejo empujar por los problemas? ¿Por qué me cuesta tanto desacelerar? Para, bájate del tren de alta velocidad que puede ser tu vida, respira y empieza a VIVIR.

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Comentarios (3)

  1. Eres un Crack Jaume, como siempre un 10!

  2. Miriam dice:

    Hola,

    Soy Miriam, la persona a la que hace referencia en este relato.

    Inmersa en los problemas de mi día a día, que parecía que se acababa el mundo, le pedí ayuda a mi jefe. Fijaros como me vio, que me dijo que Cogiera mis cosas que nos íbamos a la calle a hablar. Pensé: “No tengo ni dos minutos para nada, y nos vamos a perder el tiempo paseando….”.
    Esos minutos que Jaume me dedicó hicieron más de lo que creéis. Ir con pisas hace que nos perdamos los detalles. A veces en los detalles está la solución. Ahora no recuerdo cuál era el problema y el tiempo dice que quizá no fuera de vida o muerte lo que tenía que hacer…. Lo que sí tengo en la memoria, es como una persona realmente importante para mi, me dedicó ese tiempo de calidad que quizá no tuviera e invirtiera en mí, para ayudarme a centrarme, a calmarme y a enseñarme que en la vida, nosotros Somos lo más importante.

    Alexandra soy una mujer afortunada, coincidir con Jaume como tu jefe directo, es de las mejores cosas que me han pasado a nivel laboral. Es una persona increíble, que hoy por hoy ocupa un lugar en mi corazón. Gracias Jaume por confiar siempre en mí y estar cuando te he necesitado. Eres muy grande.

  3. Jaume,

    Que cierto todo lo que cuentas…y que suerte la de Miriam, de tener a alguien a su lado que simplemente la acompaña mientras van hablando de trabajo y en mejores condiciones…que bueno!!

    Hacen falta muchos asi en el mercado laboral…

    Alexandra

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