Empresas felices

15 septiembre 2014 20 Comentarios

Si no potenciamos la felicidad en los puestos de trabajo, las empresas corren el riesgo de convertirse en espacios grises en los que alcanzar objetivos se hace una montaña.

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La empresa debería ser un espacio en el que poder desarrollarse humana y profesionalmente y brindar oportunidades para potenciar las habilidades profesionales que el mercado valora.

Las empresas felices son aquellas que realmente se preocupan por las personas, por su bienestar y desarrollo. Sólo así se consigue que las personas se sientan valoradas como seres humanos completos -a nivel personal y profesional- y entreguen todo su valor desde la voluntad, no desde la exigencia.

Las organizaciones que apuestan por la felicidad suelen ser muy planas y con poca jerarquía. En este tipo de empresas, las decisiones se toman como organización y se involucra a las personas independientemente del cargo que ocupen.

Los trabajadores acostumbran a percibir un salario que, aunque seguramente no será el máximo, suele estar por encima de la media del mercado.

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Las empresas felices también apuestan por el crecimiento personal porque son conscientes de su capacidad por cambiar la vida de las personas.

Son organizaciones en las que el trabajo en equipo se entiende como la aportación de un valor individual al servicio de un objetivo común, que se alcanza mediante una visión compartida y creada por el propio equipo.

En definitiva, las organizaciones felices son aquellas donde la libertad, la responsabilidad y un sentido de propiedad hacen posible que la persona sea y crezca profesionalmente y la empresa, a su vez, también crezca y obtenga beneficios.

Sin la implicación y responsabilidad de las personas (empezando por los directivos) las empresas felices no serían posibles.

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Comentarios (20)

  1. Mar dice:

    No podemos construir una empresa de ensueño si nosotros no creemos ya en esos sueños. No podemos ser felices ni hacer empresas felices si nos sentamos cansados y desalentados en la encrucijada.

  2. Jordi Miguel dice:

    Lo que plantea el artículo es uno de los ejes de la dirección moderna y, más concretamente, del estilo de dirección participativo, en el que los trabajadores participan en la toma de decisiones, si bien, la decisión final la toman los directores. Resalta la implicación como motor de un rendimiento laboral más alto (y, por lo tanto, mayor beneficio y dividendos accionariales), nacido de la motivación que puede basarse en muchos puntos, que no siempre se centran en el nivel retributivo) y que debe ser conducida por el liderazgo. La implicación no es otra cosa que la alineación de los intereses del trabajador con los intereses de la empresa. Si el trabajador convierte los intereses empresariales en los suyos propios, la empresa tendrá un rendimiento laboral más alto. Para ello, el trabajador debe sentir que la empresa también se alinea con sus intereses (personales e intransferibles), los de cada trabajador. Parte de la felicidad de una empresa se establece a través del clima laboral. Y eso es una empresa feliz: un lugar de trabajo con un clima laboral inmejorable.

  3. Jordi S dice:

    Es un discurso muy utilizado y seguramente una buena meta a la que deberian dirigirse todas las empresas pero lamentablente hoy en día esto no es la norma, más bién al contrario.
    La crisis que hemos pasado ha hecho salir todas las miserias del mundo empresarial y la situación en la que nos quedamos no hace pensar que vayamos a mejorar mucho.
    La felicidad en el trabajo de moments la podemos buscar en la satisfación de los clientes y en la que nos da el hacer personalmente el máximo esfurerzo por seguir adelante. Ya vendran tiempos mejores.

  4. IBM dice:

    Hasta hace un tiempo, siempre había creido que era posible trabajar en una empresa que cumpliera las características descritas, pero que no la había encontrado, …

    Actualmente me he desengañado enormemente de que sea posible trabajar en una de ellas por diferentes motivos:

    – Son pocas.
    – No es fácil entrar en ellas, pues si son ideales, las personas no las abandonan hasta la jubilación, o sea, rotación mínima.
    – Las candidaturas para entrar son elevadas, de modo que la situación de demanda-oferta hace también que sea difícil conseguri eses puesto deseado.
    – Hay que tener información fidedigna de que efectivamente son así y no mera propaganda publicitaria.

    Con toda seguridad se trata de empresas con organigramas planos y sueldos por encima de la media del mercado, eso es parte del por qué son ideales, pero el ambiente laboral y la actitud de todas las personas que la forman es buena parte del restante 50% para llegar a ese casi 100% de idoneidad.

    Estar en una empresa “normal” en la que hay un organigrama plano sirve para reducir costes con respecto a los organigramas previos muy escalonados y con mayor número de “colaboradores”. Además en la coyuntura actual, se permiten el lujo de decir que si necesitan personal “hay un montón de gente esperando” sin plantearse si sus perfiles se ajustan a las necesidades que tienes y por añadidura, las personas que forman parte de ellas “deberían estar contentas de tener trabajo, con la que está cayendo ahí fuera” y “si se incrementa un 1% el salario, darán saltos de alegría”, claro, …, todo está en función de sobre que masa se calcula el incremento.

    En defintiva, es muy difícil poder estar en esa situación privilegiada, pero felicito a aquellas personas que tienen la suerte de haber encontrado un puesto de trabajo en un empresa como la descrita o al menos que se aproxime a sus características.

    En relación a lo que comenta Florenci, si la empresa pierde en términos económicos y de ambiente laboral, sin duda, pero las personas también pierden buena parte de su ímpetu al estar en una organización con la que no se identifican, en la que no perciben ni tienen ese “orgullo de pertenencia”, …, lástima.

  5. Florenci Franco dice:

    Es fundamental sentirte feliz en el trabajo; de hecho todos lo hacemos (sin excepción). Lo que varía es dónde ponemos el listón de implicación en función de lo que percibimos. Si el ambiente es especialmente hostil buscamos la felicidad en el sueldo o en apagar el móvil cuando te place … si hay un ambiente agradable no pones límite a tú correspondencia. Soy de la idea que quién gana o pierde en mayor medida es la empresa.

  6. Frederic dice:

    Una vez superadas ciertas etapas profesionales en que priorizaba la energia y capacitacion a la hora de buscar colaboradores, despues pase al “talento” pero al final quiero trabajar con un grupo de personas capacitadas, si, talentosas,,, mejor, pero sobre todo buena gente.

  7. Juan Amich Elizalde dice:

    Que interesantes tus palabras Jaume. De un modo u otro, todos necesitamos estar orgullosos de la organización de la que formamos parte, no solo creamos riqueza sino que la pertenencia a un equipo nos ofrece seguridad y facilita el crecimiento y desarrollo personal a través de los valores que compartimos.
    Un reto para el futuro empresarial: Cada puesto de trabajo debe cumplir un requisito, hacer feliz a quien lo ocupa.

  8. SPC dice:

    Considero que la Felicidad “Profesional” y No Profesional, es como el Liderazgo, “Una Eleción Personal” y no depende del tipo de empresa y del tiempo que estes desarrollando tu profesión en ella…ni incluso de los compañeros y directivos que tengas, SINO de la ACTITUD INDIVIDUAL con la que desarrolles tu profesión y compartas y contagies esa Felicidad como actitud bandera que aportas a la Empresa.
    “Si infundes respeto, recibirás respeto,,,Si infundes Felicidad, recibirás Felicidad….

  9. Chapeau!!! Esa es una de mis creencias. Las cosas pueden funcionar bien y uno de sus factores sin lugar a dudas, son el respecto a las personas y desarrollarlas, mejorando de forma continúa.

  10. MIGALA dice:

    El mayor fracaso de un empresario es tener que despedir a sus trabajadores. Aún siendo una empresa como la que se describe (la ideal), nadie quita que fallen tus cobros a tiempo o que ni siquiera lleguen a producirse, en estas, los trabajadores han de tener en cuenta que una vez acabados los recursos económicos y comido el beneficio de años de esfuerzo por parte del que se juega todos los días su casa y su familia, me refiero al empresario, ha de tomar decisiones dolorosas con el despido de personas que son casi su familia. Dicho trabajador “lo entenderá” a su manera y de repente llega el final y las hostilidades. La empresa ideal se rompe. Lo ideal para asumir dicha situación por ambas partes es ser plenamente consciente de algo fundamental, tu empresa no será eterna ni tu puesto de trabajo tampoco. Cuanto antes se asuma esto, seremos más felices y podremos llegar a ser una empresa ideal. Ahora bien… explícaselo a un trabajador esto… Saludos.

  11. Pere ferrer dice:

    Opino lo mismo que Jordi. No hay que dejarse engañar por las empresas ya que la relacion con el trabajador no deja de ser laboral.Dimelo a mi que llevo 25 años trabajando en la misma y despues de un accidente en el trabajo la empresa me penaliza economicamente diciendome que no le aporto ahora nada.
    Encima apuntandose las veces que les he llamado yo y tirandomelo en cara.
    Todo una patraña lo de el sentido de la pertenencia y el espiritu de equipo.
    Los equipos de alto rendimiento en momentos de crisis solo velan por su puesto de trabajo intentando mantenerlo a toda costa.

  12. Jordi dice:

    Que queréis que os diga !! He leido post como este en mil y un sitio. Pero yo soy una persona de hechos y no de palabras.

    Hasta el momento nunca he visto una empresa así, si la encontráis llamadme que voy.

    Eso sí, para nada de acuerdo con ese supuesto “Sentido de propiedad”. Dicha entelequía llamada “Empresa” acabará su relación contigo en el momento que no le seas útil (sea cuál sea el motivo), eso lo debes tener muy claro. Debes ser feliz con lo que haces y estar a gusto en el trabajo. Ahora, pasar esta línea es engañarte a ti mismo.

    • Óscar dice:

      Tienes toda la razón del mundo. El objetivo de una empresa es generar beneficios, y mientras ese objetivo se cumpla todo el mundo será feliz y contento. Pero en el momento en que las cosas se tuerzan, esa filosofía de la Empresa como equipo, fomentar el crecimiento personal de los empleados, responsabilidad social y demás historias se convierten en cenizas y aparece la verdadera naturaleza capitalista de la organización.

      Ahora, es bonito pensar que, a fuerza de insistir, estas ideas se grabarán en las mentes de las nuevas generaciones de directivos 🙂

      • El modelo de empresa que plantea el post es real y debemos luchar por alcanzarlo. Lo construyen cada día con mucho esfuerzo montones de empresarios-trabajadores y trabajadores-empleados. Reconozco este modelo en las empresas pequeñas de mi entorno, donde el empresario tiene un trato directo con el empleado y viceversa, en estructuras organizativas bastante planas como indica el post.

        Tal vez vuestra experiencia se circunscriba al ámbito de las grandes empresas, en las que es más frecuente que tanto los empresarios como los trabajadores se escuden en la distancia que los separa en el escalafón, unos para centrarse principalmente en obtener beneficios como decís (por la legítima vía de la mejora continua) y los otros para limitarse a hacer lo estrictamente imprescindible para cubrir el expediente. Ambas posturas se retroalimentan. También sería buen ejercicio reflexionar sobre qué aportamos a la empresa por encima del mínimo que la propia relación laboral exige, para esperar que la empresa nos de más del mínimo exigido cuando la situación humanamente lo requiere.
        La empresa no es sólo el estilo de dirección del empresario, es también la actitud de cada trabajador que la compone y si nosotros como trabajadores no aplicamos los principios de respeto y de valoración de las aptitudes de los compañeros, el espíritu de equipo y el sentimiento de pertenencia, difícil será que la empresa de la que formamos parte los adquiera.
        Desde mi punto de vista se obvia con frecuencia el riesgo (no hay pequeña empresa que no esté avalada con el patrimonio presente y futuro del empresario) y el esfuerzo personal que los empresarios asumimos cada día que mantenemos nuestras empresas abiertas.

        Que una empresa consiga beneficio, lejos de relacionarse con la utilización del trabajador y con el ansia del empresario por hacerse rico rápido, debe equipararse a los pequeños ahorros que las familias a duras penas consiguen guardar para poder hacer frente a los imprevistos o a malas rachas. Son el pulmón de la empresa cuando estás de agua hasta encima de las cejas.

        El ansia de hacerse uno rico no es patrimonio exclusivo de los empresarios y, ni mucho menos, hacerse empresario es el método más fiable para conseguirlo. Hacerse empresario obedece a muy diversas aspiraciones en la vida.

      • Jaume Gurt dice:

        Todo en la vida termina o cambia en algún momento. Lo importante es haber disfrutado el camino.

        • Jordi dice:

          Claro que sí, Jaume. Tienes que disfrutar todo lo que puedas, ya que la vida es muy corta.

          Y cierto, todo cambia o acaba en algún momento … es ley de vida y como dice la frase: “Al final todo saldrá bien, si las cosas no están bien no es el final”.

          Pero sigue sin convencerme la idea de pertenencia … ya que no deja de ser una quimera, siempre sin quitar el hecho que debes dar tu mejor versión en la vida y eso incluye las horas que pasas en la oficina. Lo cortés no quita lo valiente.

          Un abrazo.

    • Sylvain Loubradou dice:

      Hola Jordi
      estas empresas existen pero son todavía pocas (por desgracia). Ejemplos en España: Biko, Runroom, Grupo Ner, La Fageda… Ejemplos en Francia: FAVI, Poult, IMA Technologies… En Bélgica: la seguridad social… En Alemania: Handelsbanken, DM… En EEUU: Netflix, Valve, Harley Davidson… Y hay muchas que desconozco.
      Ademas existen procesos y herramientas para llegar a esta situación, eso si depende de si el director esta convencido o consigues un numero suficientemente importante de aliados para iniciar el cambio.
      En los comentarios de otros, de si depende o no de tener a empleados ya con buena actitud, el hecho de cambiar poco a poco las reglas del juego en una empresa modifica la actitud de la gente y alimenta este proceso. Pero primero hay que cambiar las reglas del juego, no a la gente.
      Por fin, estas empresas suelen rendir entre 50% y 500% mas de beneficios que la media de su sector. Felicidad + Autonomía en el trabajo = Rendimiento de la empresa.
      A tu disposición para mas argumentación y debate 😉
      Un saludo
      Sylvain

  13. jank3 dice:

    Además, añadiría que:
    1) La libertad se convierte en seguridad en uno mismo,
    2) la responsabilidad se transforma en consecuencia
    3) y el sentido de propiedad te enseña el futuro.

  14. inmaculada Pedrero dice:

    Las empresas felices se construyen con gente optimista ,vital, fuerte ante las adversidades, comprometidas, con una vida interior plena; gente que ha encontrado su verdadero camino en la vida, gente que se entrega en pos del beneficio de otros, gente que ha entendido que es lo *realmente importante*, capaz de eliminar pensamientos negativos de su vida que bloquean el desarrollo personal y profesional….

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