La vida es cambio

17 julio 2015 1 comentario

La vida es cambio Jaume Gurt

El agua que no se mueve se pudre, y nosotros somos un 90 % agua. En la vida estamos en cambio continuo, pero no siempre es fácil.

“Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida. Si insistes en permanecer en ella más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto. Cerrando círculos, cerrando puertas o capítulos, como quieras llamarlo. Lo importante es poder cerrarlos y dejar ir momentos de la vida que se van clausurando.

[Tweet “No podemos estar en el presente añorando el pasado”]

¿Terminó tu trabajo? ¿Se acabó tu relación? ¿Ya no vives más en esa casa? Puedes pasarte mucho tiempo de tu presente “revolcándote” en los por qué, en tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho. El desgaste va a ser infinito, porque en la vida, tú, yo, tu amigo, tus hijos, tus hermanos, todos y todas estamos encaminados hacia ir cerrando capítulos, ir dando vuelta a la hoja, a terminar con etapas o con momentos de la vida y seguir adelante.

No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltarlo, hay que desprenderse. Los hechos pasan y ¡hay que dejarlos ir! Por eso, a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, romper papeles, tirar documentos, y vender o regalar libros. Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación.

La vida está para adelante, nunca para atrás. Si andas por la vida dejando “puertas abiertas” por si acaso, nunca podrás desprenderte ni vivir lo de hoy con satisfacción. ¿Noviazgos o amistades que no clausuran? ¿Posibilidades de regresar? (¿a qué?) ¿Necesidad de aclaraciones? ¿Palabras que no se dijeron? ¿Silencios que lo invadieron? Si puedes enfrentarlos ya y ahora, hazlo, si no, déjalos ir, cierra capítulos. Dite a ti mismo que no, que no vuelven. Pero no por orgullo ni soberbia, sino porque tú ya no encajas allí en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en esa oficina, en ese oficio.

Tú ya no eres el mismo que fuiste hace dos días, hace tres meses, hace un año. Por lo tanto, no hay nada a qué volver. Cierra la puerta, da vuelta a la hoja, cierra el círculo. Ni tú serás el mismo, ni el entorno al que regresas será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático.”

Este fragmento de Paulo Coelho llegó a mí en un momento de cambio y me ayudó con su visión. Curiosamente hoy lo he encontrado entre mis archivos, me ha venido bien leerlo de nuevo. ¿El universo me está preparando para el devenir? ¿Se avecina otra transformación en mi vida? En cualquier caso, la intentaré abrazar con todo el AMOR que pueda porque la vida es movimiento.

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